Antecedentes
La terapia Bodyflow® fue inventada a mediados de los noventa por Laurent Pujol, un osteópata francés interesado en la recuperación deportiva. Debido a su gran interés por el esquí, el estudio de la recuperación deportiva de Pujol se basó en la importancia del sistema linfático para eliminar toxinas y otros productos indeseables. Pujol probó distintas terapias y técnicas de electroestimulación y encontró una frecuencia de sintonía fina concreta que estimulaba específicamente el músculo liso (músculo que se encuentra en venas, vasos linfáticos y arterias) y producía unos resultados notables incrementando la circulación y el drenaje de fluidos y que, por tanto, aceleraba rápidamente el proceso de recuperación tras un ejercicio de gran esfuerzo. Los dispositivos patentados Bodyflow®, se fabrican actualmente en Alemania, y la empresa australiana de propiedad privada Bodyflow International Pty Ltd se ocupa de su distribución mundial. El alcance de la estimulación del músculo liso se ha extendido a otras áreas de investigación tales como el manejo del linfedema y las propiedades antitrombóticas de Bodyflow®. Gracias a tres estudios clínicos que respaldan científicamente esta tecnología, Bodyflow® se convertirá muy pronto en uno de los métodos preferidos en todo el mundo para el tratamiento del linfedema, la curación de heridas y el estándar de oro en la recuperación deportiva.
