El flujo sanguíneo es esencial para el suministro de oxígeno y nutrientes a todas las células del cuerpo – tanto para vivir como curarse. La fuerza principal de este flujo de sangre la suministra el corazón, mientras que el músculo liso (túnica media) también juega un papel importante en esa contracción y relajación de arterias, venas y vasos linfáticos para mantener la regulación del flujo sanguíneo.
La frecuencia de Bodyflow se ha configurado para estimular específicamente el músculo liso y se ha demostrado que aumenta el flujo sanguíneo y linfático.
Las personas con enfermedades vasculares suelen presentar síntomas relacionados con un flujo sanguíneo insuficiente, sobre todo, en la parte inferior de las piernas y los pies. Ciertas condiciones, como la Enfermedad Vascular Periférica asociada a la diabetes, la atención a las personas mayores y las condiciones asociadas con síntomas tales como los pies fríos, dolor en las piernas, piernas inquietas y úlceras en los pies y las piernas, la neuropatía periférica (daño en los nervios de las extremidades) y el dolor asociado con una mala circulación pueden beneficiarse considerablemente del tratamiento Bodyflow®.
El uso de Bodyflow® como parte del proceso de rehabilitación de heridas graves y en los post operatorios incrementa el flujo de la sangre y la linfa en el cuerpo del paciente. Esto permite que las áreas afectadas reciban los nutrientes esenciales para curarse y regenerar el tejido dañado.
El aumento del flujo de sangre rica en nutrientes acelera el proceso de recuperación del paciente después de una operación y ayuda en el proceso de rehabilitación. Además, la estimulación del sistema linfático disminuye los edemas asociados al procedimiento quirúrgico y puede reducir el tiempo de estancia en el hospital.
